Los lobos no dejaban de aullar
Y era una buena señal
No habían cazadores
Estaba sola como podría estar,
No había peligro afuera
Todos lobos estaban en mi lugar.
Les temía pero los sabia dominar
Les temía mas ahora que alimentados y fortalecidos
Parecían poderme matar,
Me costaba recordar mi papel
Yo era señora de la noche
Ama de ellos esta vez.
Salí con látigo en mano
Decidida a usarlo bien
pero cuartel de caninos
Se acerco y casi me derrumbo total
Mas al primer zaz de la fusta
Escoltaron mi humanidad
De ahí en adelante
Todo fue mas irreal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario